Cuentos Balzianos

Debemos dedicarle mas tiempo al sexo....Habran menos Guerras y divorcios

miércoles, abril 12, 2006



Eros la eligio para la ofrenda a los mortales
que en el nuevo dia despiertan a sus encantos

jueves, marzo 30, 2006

Cristina

Recuerdo cuando ingrese a mi primer trabajo, una oficina estatal, me presentan a mis nuevos compañeros de trabajo, y a mi jefa de sección una señora de unos 38 años, casada, de muy buena presencia, que me llamo mucho la atención su andar y su mirada, desde un primer momento me miro muy fija como escudriñándome, yo tenia en esa época 24 años, soltero.
Desde el primer momento me llamo, y me puso como ayudante de ella, en todo lo que era correspondencia y notas con los usuarios.
Pasaron los días y Cristina era mas amable de lo común para conmigo, y a la salida del trabajo la invite a tomar algo en un bar cercano. Me llamo la atención que asintió enseguida, fuimos al bar Milano de Banfield, charlamos estupideces del trabajo, y me pregunto que opinaba del sexo con mujeres casadas, yo le manifesté entre asombrado, que eso era privativo de cada mujer, diciéndome entonces, José quiero hacer algo contigo, subimos a su auto recuerdo un Valiant IV, y nos dirigimos a su departamento en Hipólito Irigoyen al 3000, le pregunto por su marido y me dice que es aviador, y hasta el día siguiente a la tarde no regresaba de Europa.



Muy lindo su semipiso, y recuerdo que Cristina se suelta el cabello rojizo, y en segundos queda en ropa interior, mostrando un cuerpo escultural con unos pechos turgentes, pone música de bolero, y empezamos a bailar, siento su perfume de mujer lasciva que recorre todos mis sentidos, baila y se despliega como una serpiente encantada. En ese momento comienza lo inesperado para mí, ella no lo hacía por la vagina, sino que le gustaba chuparla y luego que le dieran por el ano. Nunca vi una boca tan linda con dientes de perlas tragarse mi pija hasta el final, garganta profunda, parecía que me la estrujía, creía que me iba a quedar sin mi miembro, pero gozaba como un loco, luego se la saco de la boca, y se puso en posición perrito y me dice (al verme en otro mundo), dale José ponla, moviendo sus nalgas en forma cadenciosa y provocadora. Recuerdo como si fuera hoy, que de un solo saque se la metí toda, era una potra indomable, se sacudía, gritaba, arañaba la almohada, mientras giraba su cara y me besaba, diciéndome José destrózame, la que me estaba destrozando era ella, pero valía la pena, era una leona sedienta de sexo y leche, se la saco del culo y se la metió en la boca, y empezó con su lengüita por la cabeza, y luego la envolvía haciendo como un tirabuzón hacia garganta profunda, cuando en eso, me viene a mi como un sonar de trompetas, era mi eyaculación que venia a todo galope, se lleno su boca de leche blanca, la retuvo en su boca, me mostró su lengua y se trago mi fruto de amor. Éramos y somos hasta el día de hoy la mejor pareja en la cama, la acostumbre acabar bien por la concha, cosa que no hacia, pues con su marido había tenido mala experiencia, hoy la hace completa, hasta la paja rusa me enseño. Ya pasaron muchos años de esto y hace unos 12 años atrás me presento a su hermana menor Gladys, una rubia rojiza muy fuerte, que en esa época tenia 20 años, y quería tener sexo, y debuto con nosotros dos, brava como su hermana, la mocosa, en la misma noche la desvirgue de la conchita y de la colita, gozó tanto Gladys que hasta el día de hoy los tres nos reímos. Pero lo que me costo fue romperle la colita por primera vez, recuerdo que Cristina me chupaba la pija para que estuviera lo mas grande posible, y yo le hacia el 69 a la hermana, cuando se dio vuelta le metí la mitad de la cabecita y arisqueaba pero quería mas, hasta que le metía la mitad, ahí si que saltaba como yegua indomable, pero decía José soy feliz, partime, mientras Cristina le besaba los pechos y luego me besaba a mi. Como la tenia metida hasta la mitad, no hice mas fuerza esperando que se dilatara el esfínter anal, por lo que quedamos quietos unos cinco minutos, mientras cristina me succionaba las bolas que ya para esto las tenía grandes como dos pelotas de fútbol, luego se corría y le hacia lo mismo a la empanadita de su hermana., hasta que aflojo el esfínter de Gladys, por la Calentura que tenia, por tener mi pija adentro mis besos en el cuello y en la boca y la juguetona y hábil lengua de Cristina. Cuando vio Cristina que yo estaba por eyacular nos separo violentamente y se puso mi miembro en su boca comenzado a succionar era una leona embravecida y cuando yo ya acababa, se la saca y se la pone en la boca de Gladys, que trago con mucho gusto mi jugo de amor. Lo que son las vueltas de la vida, de un empleo lo que surgió!!.




Hoy ella se separo y vivimos los tres juntos y felices, y si que me hacen feliz y yo las hago gozar hasta que muerden la almohada.
Los sábados nos damos algunos gustitos extras alguna amiguita de ellas que están tristes vienen y pasamos una velada maravillosa. Esa señora que conocí en el trabajo que parecía de gesto duro resulto una dulce que se traga mi lechita por atrás, por adelante y a garganta profunda, con el acompañamiento de mi querida cuñadita.... jajá jajá..... Trabajan ellas ahora y yo les hago el servicio. Mucho Trabajo. Les digo que estas dos hermosuras de Boedo y Masa si que saben hacer gozar a un macho.

miércoles, marzo 29, 2006

El amante indeciso


No puedo dejar de mirar a un hermosa y encantadora mujer cuando pasa a mi lado, les digo de verdad, me excitan y mucho...
Tengo novia pero así también tengo una amante, que siempre me busca para tener sexo. Yo trabajo por las tardes y ella ya sabe mi horario de salida. A veces me busca y nos vamos por ahí, y juntos, nos excitamos. Les digo la verdad y no es para forrarles, pero con ella lo he hecho mas de 30 veces en distintos lugares. Cuando me busca, o toca la puerta de la oficina, me da un rico beso y me dice que vayamos a dar una vueltita. Cuando estoy con ella pero a solas, se me prende la lamparita y juntos nos excitamos creando ingeniosas formas, en distintos lugares y de distintas maneras. Lo hicimos en la cancha, en su casa, en mi auto, en mi casa, a la salida del Boliche, varias veces en un reservado, y hasta en el río, así que imagínense cuantas veces tuvimos el mejor sexo.



Recuerdo en una ocasión en que ella desapareció tres meses porque se había ido de vacaciones y al regreso lo primero que hizo fue llamarme. Cuestión que atendí su llamado y quedamos en encontrarnos en un reservado. Cuando llegue ella estaba esperándome en la pieza y fue tanta la calentura que la bese sin parar, me reto porque había llegado algo tarde, pero fue solo un reto que no hizo más que calentarme y desenfrenarme con su capricho, muriendo de deseos de tocarla y besarla y lamerle todo el cuerpo, después vino todo lo mejor, besándonos los dos muy excitados me saco la remera, me empezó a besar el cuerpo e inmediatamente me desabrocho el pantalón, note que estaba volando de calentura, excitadísima, porque cuando me empezó a besar mi linda cosita gozaba mucho, la pare e hice lo mismo. Le desprendí la camisita despacito, le saque el corpiño y bese sus ricos pechos, mientras chupaba sus senos bajaba mis manos acariciando las caderas y su hermosa colita suave y redonda, despacito le fui desprendiendo la pollerita hasta que vi una hermosa tanga que le partía sus nalgas al medio, no saben como me excite!!!! Que la tire a la cama y con mis dientes le arranque la tanguita, humedecida de su jugoso licor de excitación, de ahí en mas hicimos todas las poses toda la noche cogiendo y teniendo el mejor sexo que jamás me hubiera imaginado...
Terminamos haciéndolo en el baño, sudados, su cuerpo brillaba con la caída del agua que remarcaba las curvas más prominentes de su cuerpo, recogiéndose el pelo, me miro con sus ojos de tigresa, me la comí sin tropiezos, lamiendo cada rincón de su cuerpo mientras nos duchábamos para aliviarnos...
Amigos esta es la historia con mi amante. Vivimos follandonos cuando queremos, con mi novia no es tanta la calentura y tenemos poco sexo, no se en que terminare...
No puedo dejar de voltear para mirar una hermosa cola que es lo que mas me excita en las mujeres.
Las mujeres son el pecado de todos los días...

lunes, marzo 27, 2006

GEMELITAS


Somos un grupo de morochas gorditas, nos gusta tocarnos entre nosotras y gozar. Frecuentarnos, juntarnos diariamente para manosearnos, calentarnos y satisfacernos hasta acabar.
Una vuelta, desesperadas por encontrarnos, calientes y excitadas, después de mirar una película porno en un cine del centro de Madrid, buscamos desesperadas donde reunirnos, surgiendo así la posibilidad de ir a la casa de una de las chicas cuyos padres habían salido unos días de viaje. Nos desnudamos e improvisamos una cama con frazadas en el piso de la habitación, siendo esta el living de la casa. Una amplia habitación con calida iluminación, y un fogón increíble que nos encendía las ganas, traspiradas...
Para sorpresa de todas en el momento de mayor calentura y excitación, entro Manuel, el hermano de mi amiga, alto, corpulento y buen mozo. Las facciones se congelaron, heladas por el imprevisto, cruzamos miradas sin saber que hacer, atónitas...
Miré fijamente a Manuel que observaba el espectáculo con atónita admiración, me levante, mirándolo fijo a los ojos, todavía excitada por la calentura, tocándome despacio me acerque, le empecé a desabotonar la camisa, poco a poco, le saque la ropa. Manuel se entusiasmo, empezamos a tocarnos, y besarnos y excitarnos hasta quedarnos sin aliento, y mientras mis amigas siguieron con su ritmo me deje llevar por el ritmo de él a su habitación, donde acabamos una y otra vez, practicando una y mil posiciones del kamasutra, traspirados extasiados y excitados, nos saciamos...
MORIMOS por la del perrito...eso si que es placer, que ahora practicamos todos los días, ya no me junto mas con las chicas, ahora Manuel es mi acompañante...

domingo, marzo 26, 2006

Despertar mojado

Me despierto de madrugada. Mi entrepierna está mojada. A media luz estiro la goma de mi pijama y echo una mirada a mi pubis. Mis vellos están adornados de pequeñas gotas como el roció de la madrugada. Miro a los lados, mi hermana duerme en su cama, junto a la mía, y sin quitarle la vista de encima bajo mis pantalones casi hasta mis rodillas.



Mis manos ya saben a donde dirigirse. El índice de la izquierda choca contra mi clítoris y casi no puedo ahogar un quejido. Mi dedo medio derecho pasea entre mis labios ya empapados. El vaivén de mi índice me lleva después de casi cuatro minutos al preludio del orgasmo, ese momento en que te palpita el cuerpo entero y las vibraciones crecen a lo largo del vientre. Mi otro dedo coquetea con la entrada de mi vagina, y casi introduzco la primera falange. Pienso en mis dedos entrando completamente en mí, hiriéndome el vientre, como lo hace Mariana, mi mejor amiga. Como lo ha hecho frente a mí. Dos dedos sin vacilar, hasta los nudillos, y después movimientos en círculo, mientras me pedía que le acariciara el clítoris. Aquel día pareció gozar mucho y fuimos mejores amigas. Si estuviera aquí en éste momento le pediría que me tocara.
Mi dedo aún se pasea de arriba a abajo por mis pequeños labios.


Mi dedo medio casi se introduce al pasar mojado por mi vestíbulo y mi mano derecha se mueve en círculos contra aquel sensible capullo que es el clítoris. En un arranque de osadía miro de nuevo a mi hermana, dándome la espalda y en profundo soñar. Retiro de mis piernas completamente el pantalón, bajo del cual no uso nada, y abro mucho las piernas. Humedezco con un poco de saliva la punta de mi dedo, aquel que antes se paseaba entre los labios, y lo froto por toda mi vulva, revolviendo mi saliva con mis jugos. Cierro los ojos, pienso en Mariana e introduzco mi dedo hasta la mitad. Suspiro hondo, como si se me saliera el aire. Me toma un instante reconocer la sensación que me provoca, pero al mover un poco el dedo me doy cuenta de que me duele, y me duele mucho. Reacciono sacando completamente el dedo y apretando ambas manos contra aquella zona. El dolor no tarda en desaparecer, aunque no completamente, y a pesar de que mi curiosidad fue saciada no fue así con mi calor, de manera que humedeciendo aún más mi dedo lo coloco de nuevo en la entrada de mi rosado canal.



Sólo me toma una gota de valor y cuando me doy cuenta está de nuevo adentro. Solo que esta vez completamente, y la sensación de dolor me parece ahora menos insoportable y, gradualmente, placentera. Imitando a mi amiga comienzo un movimiento rotatorio dentro de mí. La sensación es indescriptible. Solo puedo acertar a respirar entrecortadamente, y siento mis mejillas y mis orejas calientes y rojas. Pronto mi otra mano se mueve hacia el punto de encuentro de mis labios y el clítoris sale al encuentro con mis dedos. Ya no tardará mucho, pienso, y mis manos en completa armonía se mueven con frenesí, acelerando el compás de su ritmo. Aprieto los dientes, mirando hacia abajo solo puedo ver un remolino de vellos agitados por un ejército de dedos que sin pausa siguen afanosos su tarea. Mi abdomen se tensa y me arqueo hacia adelante un instante, en posición fetal. Es la aproximación de mi orgasmo, pero esta vez no es igual que siempre. Esta vez lo siento crecer con muchísima más intensidad, abarcándome toda, sin límite. Mis dedos empapados, las gotas que caen sobre mis sábanas, el movimiento acelerado de mis caderas, todo aunado a un fin que no se hace esperar.



Exploto, un remolino me envuelve y un grito sordo se me escapa; luego otro, y mi cuerpo entero es un tornado que se agita inevitablemente llenándome de un vértigo delicioso. Ah...ah... Mi cabeza se agita de un lado a otro y mi espalda se arquea ahora hacia atrás, de manera que quedo apoyada en mi cabeza y la punta de mis pies solamente. Un gemido largo - aaaaaah... Ah...ah... - y lentamente mi cuerpo extendiéndose sobre la cama, extasiado, y no quepo en mi de satisfacción. Sin abrir los ojos estiro mi mano hacia el buró y con un pañuelo me limpio el exceso de néctar. Me pongo el pantalón. De reojo veo a mi hermana aún dormida y me acomodo de nuevo bajo las sábanas. Me siento feliz y no puedo esperar a hablarle a Mariana. Decirles que ya soy como ella.

jueves, marzo 23, 2006

Jeckil and Hide



Un día de Abril, recostada en mi mullido sillón jugaba con mis dedos...me acariciaba mi rostro...tocaba mis ondeados cabellos y de repente observo fijamente mi imagen en el espejo...de ahí provenían unos suaves murmullos...y alguien me miraba, era mi gemela...pregunté, de dónde vienes tú, dijo:"de tu interior, soy tu otro yo" no salía de mi asombro cuando dijo:

"te has olvidado de ser una mujer plena"...plena? pregunté, "Sí yo soy la mujer que hay en ti...sexy, caliente, hambrienta...no tengo prejuicios, me encanta gozármelo todo...soy una mujer de verdad y allí en su sillón, se recostó, sentí un gemido, me miró...su lengua mojaba sus labios, sus manos recorrían su cuerpo posándose en sus tetas blancas, pezones rosados y perfectos...untando sus dedos en el almíbar, de un postre sobre la alfombra; los cubría enteros, sus pezones se erectaban...se endurecían y eran como frescas y hermosas frutillas maduras...bajaba su cabeza y jadeaba; su lengua entraba y salía...sus caderas se contorneaban y sus largas piernas bajaban del sillón...para abrirse por completo...a la vista quedaba una concha roja, húmeda y brillante...palpitaba, sus dedos avezados se instalaron en ella y como manos de un amante perfecto la tocaba...suave y lento, presionando y rozando...su clítoris estaba duro y altanero...crecía y su color resaltaba, sus gemidos eran exquisitos, su cuerpo entero subía y bajaba, su lengua no paraba ...jadeaba, el sudor se reflejaba en su piel...estaba caliente, extasiada...su cabeza hacia abajo, sus gestos de placer daban envidia, su concha chorreaba...mojada , rica, brillante y dispuesta, sus movimientos eran más fuertes, sus dedos penetraban su concha caliente cada vez más fuerte...era una puta desbocada...quería sentirlo todo...porque le gustaba...su mano tomó un falo de látex...duro y grande...lo rozó en sus tetas suaves y mojadas.



...su lengua lo mamaba incansable...lo llevó a su concha y lo metió duro...sus gemidos eran fantásticos, su placer me estremecía...su jadeo me producía éxtasis...seguía más y más fuerte...de pronto su cuerpo perfecto se estremeció completo, se vino en un orgasmo tremendo, su gemido fue sublime, sacó el falo de su concha, lo chupó entero, chupó cada uno de sus dedos....lánguida en el sillón me miró...su sonrisa era de otro mundo...guiño un ojo y se desvaneció....
Yo en mi sillón excitada y perpleja...seguía extraviada, afuera llovía y la calle estaba muy mojada...igual que yo.

sábado, marzo 18, 2006

El Pajizo




Tengo 26 años y mantengo una actividad sexual activa, pero de un tiempo para acá, me gusta mucho masturbarme, sobre todo por una excuñadita que tengo, ella acaba de cumplir 18 años de tez blanca, senos talla 32 un culo divino y me imagino que su concha igual.
Cuando ella empezó a crecer yo le seguí la trayectoria, pero Lida es de esas muchachas recatadas que según ellas no suelta nada pero que al final son mas cachondas que uno.
En varias oportunidades no dejaba de mirarla cuando estaba en pijama y transparentaban sus senos pero, de inmediato se cruzaba de brazos y se acababa la función. Sus pezones, según lo que vi, son cafés y se nota que son riquísimos.




En una oportunidad, me quedé haciendo un trabajo de la universidad en la casa de mi novia y resulta que todos salieron y me quedé yo solo, de inmediato fui por un álbum donde ella estaba en vestido de baño y tanga brasileña (hilo dental) y uff sorpresa al ver ese culote tan divino con ganas de que yo le pasara su lengua por el ano y su concha y sus ricas teticas que aunque pequeñas son provocativas y fui a su armario, cojí sus tangas y empecé a masturbarme con una emoción tal que casi acabo de una pero, me aguanté y olía sus brassiers y sus tangas inclusive tenía unas acabadas de usar y estaban todas mojadas, ahí fue donde pensé que ella también se masturbaba a solas pero en fin el caso fue que yo miraba sus fotos y yo volé paja cuando de repente vi la del culo que estaba descubierto y me vine en cuatro tangas y en cuatro brassiers y cumplí así una de mis fantasías. Ahora solo me la paso pensando en ella y en tener la oportunidad de darle un trago y sedarla, solo con la intención de verla desnuda y masturbarme delante de ella.